Hay procesadores que marcaron una generación, y el Intel Core i7 8700K es uno de ellos. Sus 6 núcleos y 12 hilos trabajan desde 3,70 GHz y alcanzan hasta 4,70 GHz con Turbo Boost 2.0, respaldados por 12 MB de caché. Su plataforma LGA 1151, memoria DDR4-2666 y gráficos Intel UHD 630 completan un conjunto potente y versátil. Además, su diseño K desbloqueado permite aprovechar el overclocking y llevar el rendimiento todavía más lejos.